miércoles, 12 de agosto de 2009

Para ella, que tiene nombre y rostro.


"Las alas del largo éxtasis de los corazones sangrantes" es la frase que me viene a la mente ahora mismo. Fue difícil traer de regreso este poema, hacía mucho olvidado. No voy a aclarar nada más sobre él, excepto que en este caso su Lobo posiblemente sea la voz dominante.

Antes de que los cielos caigan

Los campos ya no ríen, qué más da?
Extrañando lo que nunca se tuvo,
olvidando lo apenas propio.
Cuál fue real? Alguno lo fue?
El olvido anestesia un corazón sangrante...

Ayer cerraste tus ojos para mí,
o siempre estuvieron así? El calor de tus labios, el frío [de mis manos...
Cuánto valía eso? Suficiente para pagar tu llanto?
Hoy las nubes no corren, los campos no ríen,
yo no vuelvo... y vos?

Contame, cómo te va? Dónde andás?
Qué es este silencio? Dónde están todos?
Ya no corro, ya no salto, no grito...
Y esta oscuridad? Siempre estuvo?
Dudas, tantas dudas. De dónde vienen?
Y eso? Puede ser? Una luz...

2 comentarios:

  1. Pues ese final ha estado muy bonito, puede que la gente entienda que es luz de esperanza, pero en realidad es alguien encendiendo su pipa, preparado a sumergirse en el éxtasis de un buen y gratificante Paco.

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  2. Al principio pensé en la Esperanza, pero luego entendí que era mi subconchiente pensando en el paco, sí señor!

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Críticos que mancillaron mi obra