sábado, 19 de septiembre de 2009

Los labios del poder son una sinfonía de arena



Las tierras yermas donde el revitalizante semen de los Dioses no se derramará. El olor del pan enmohecido, y una chica llamada Ana.


Queremos escapar de la ciudad... qué tal una última cruzada?


Salvemos el paladio...





¿Acaso pecan las cucarachas?


Pies cansados,

vientre árido.

Manos como yermos aislados.


Elegante...

¿Acaso pecan las cucarachas?


Podemos desgarrar la tarde

con el silencio de un grito perfecto.

Extraños en la noche,

cuerpos calientes.


Salmonela...

¿Quén tiene mi medicina?

2 comentarios:

  1. Salmonela, y luego el Chimichanga una linda palabra, sí señor. Un saludo.

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  2. qué bueno, si encontré el lobo nuevamente, y sinó... qué bueno, también

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Críticos que mancillaron mi obra